Se desarrolle desde la oficina o desde la casa, el trabajo es una de las actividades en la que el ser humano invierte más tiempo y por esta razón debe hacerse en un espacio seguro, a nivel físico y mentalmente.
Y, aunque según explica Yolanda Quiroga, gerente de Colsanitas Seguros,el empleador cuenta con el apoyo de su Administradora de Riesgos Laborales (ARL) para el desarrollo de actividades y programas de prevención que redunden en el control de los accidentes de trabajo y las enfermedades laborales, esta responsabilidad también recae en los colaboradores. Lea: Suelta el “pernicioso” hábito de enviar mensajes fuera del horario laboral
La experta comparte cuatro recomendaciones que se deben tener en cuenta al momento de trabajar.
1. Evite el sedentarismo
Es el estilo de vida en el que se incluye poco ejercicio físico y predominan actividades como mirar televisión, trabajar frente a una computadora o leer. Ante esto, se recomienda realizar pausas activas que incluyan actividad física, visual y mental, además de procurar practicar algún deporte, realizar tareas de pie, subir y bajar escaleras, y caminar.
2. Aplique la ergonomía
Adecue el espacio de trabajo de manera que se adapte a usted y al trabajo que hace. Cuando el puesto de trabajo está correctamente organizado, existe una menor probabilidad de que se generen alteraciones de salud en el usuario, siempre y cuando este también adopte posturas correctas.
Estos son los puntos destacados por Quiroga:
- Pantalla: ubíquela completamente de frente, de tal manera que la parte superior se ubique a la misma altura de los ojos. La distancia recomendada entre los ojos y la pantalla del computador debe estar entre 45 y 70 centímetros.
- Teclado y mouse: ubíquelos a una distancia de 10 a 15 centímetros del borde del escritorio. El mouse debe estar paralelo al teclado y los codos deben quedar a 90º soportados sobre el escritorio o apoya brazos. Si el computador es portátil y usa elevador o soporte de pantalla, debe utilizar teclado y mouse externo.
- Silla: ajuste su altura de tal manera que pueda ubicar los antebrazos sobre la superficie de trabajo y forme un ángulo de 90° en codos manteniendo los hombros relajados. Los pies deben quedar apoyados firmemente sobre el suelo y las rodillas deben formar un ángulo de 90º; de no ser así, utilice la ayuda de un reposapiés. Evite cruzar las piernas.
3. Programe pausas activas
Son espacios en la jornada laboral destinados a la realización de diferentes tipos de ejercicios, con el fin de prevenir lesiones osteomusculares, fatiga o tensión acumulada por el desarrollo de las labores diarias. Para lograr estos objetivos es necesario convertirlas en un hábito, realizándolas todos los días y cada dos o tres horas.
4. Evite la mala postura y el estrés
Estas son dos de las principales enfermedades laborales. La mala postura incrementa la probabilidad de sufrir trastornos como desalineación del sistema músculo esquelético, desgaste de la columna vertebral, dolor en el cuello, hombros, espalda y articulaciones. El estrés, por su parte, físicamente produce tensión muscular, alteraciones musculares y fatiga; mentalmente causa trastornos del sueño, alteraciones del estado de ánimo, depresión y ansiedad.
“Procure identificar los desencadenantes del estrés y aprende a manejarlos, administre adecuadamente el tiempo y disfrute de su tiempo libre”, recomendó Quiroga.
Otras enfermedades comunes en los oficinistas son fatiga visual, fatiga postural, alteraciones de miembros superiores, tales como epicondilitis, tendinitis, tenosinovitis del pulgar; alteraciones de columna como lumbalgias, discopatías y espasmos musculares; gastritis y obesidad.
Aunque existen varios tipos de riesgos (físico, químico, biológico, ergonómico, mecánico, eléctrico, etcétera) y con diferentes niveles de peligrosidad, es importante seguir estas recomendaciones para promover un espacio de trabajo sano que favorezca tanto a empleadores como colaboradores y evite avanzar las enfermedades antes mencionadas, que pueden desencadenar episodios que afecten en mayor medida la salud.
