Según un estudio realizado por la Asociación Colombiana de Dermatología (Asocolderma), aproximadamente el 91 % de los habitantes del país ha reportado sufrir alguna enfermedad o afección de la piel. Entre ellas, la piel seca o xerosis es una de las más frecuentes, debido a alteraciones en la barrera cutánea. Pese a esta alta incidencia, el 36 % nunca ha acudido al dermatólogo.
La xerosis, caracterizada por síntomas como tirantez, descamación e irritación, puede estar asociada a factores como las variaciones climáticas, especialmente en ciudades de altura como Bogotá, la exposición a la contaminación, el uso de productos inadecuados y las alteraciones de la barrera cutánea, encargada de retener la humedad y proteger la piel frente a agentes externos.
Así puedes cuidar tu piel en climas cálidos
En climas cálidos como el de Cartagena de Indias, en cambio, el calor y la humedad aumentan la sudoración, lo que puede favorecer la obstrucción de los poros. Frente a este panorama, la dermatóloga Carolina Solórzano compartió varias recomendaciones para el cuidado de la piel.
“Independientemente del clima, tenemos que utilizar jabones que nos ayuden a mantener la piel hidratada, por ejemplo, que contengan lactourea. Siempre les digo a mis pacientes que no es una opción, es algo que tenemos que hacer. Y no hay nada que deshidrate más que el sol. Nosotros, los dermatólogos, no somos tan amigos del sol; aunque tiene múltiples beneficios, también hay que protegerse de la luz ultravioleta”, explicó la especialista.
Solórzano subrayó, además, la importancia de contar siempre con un buen hidratante y un protector solar adecuado. “Como básico, debes armarte de un limpiador, un hidratante y un buen protector solar”, señaló.

Recomendaciones para cuidar la piel a diario
La experta recomienda adoptar hábitos sencillos, pero efectivos, para mejorar la salud de la piel. Estas son tres recomendaciones prácticas para el cuidado diario de la piel seca:
1. Hidratar y reparar la piel de forma constante y oportuna
Elegir una crema que no solo hidrate, sino que también contribuya a reparar la barrera cutánea es clave, especialmente en pieles secas, que suelen tenerla debilitada. Aplicarla inmediatamente después del baño ayuda a retener la humedad y fortalecer la piel, favoreciendo una hidratación más duradera y mejorando su elasticidad y apariencia.
2. Evitar los factores que agravan la piel seca
El uso de agua muy caliente, los jabones agresivos o la exposición prolongada a la contaminación pueden intensificar la sequedad. Optar por productos suaves y adecuados para cada tipo de piel es fundamental para prevenir daños y conservar su equilibrio natural.
3. Apostar por soluciones respaldadas por la ciencia
La innovación en el cuidado corporal ha permitido el desarrollo de complejos como Lactourea, que combina ácido láctico y urea para favorecer la hidratación, contribuir a la reparación de la piel y mejorar su capacidad de protección frente a factores externos.
El cuidado de la piel seca ha cobrado mayor relevancia, y tanto la educación como el acceso a soluciones dermatológicas pueden desempeñar un papel importante en el bienestar y la calidad de vida de las personas.

