La alimentación no es solo lo que comen las personas, es también lo que sienten. En estos momentos de incertidumbre que vive la humanidad, el estrés y la ansiedad hacen parte del día a día. Estos dos trastornos generan el aumento de cortisol en el organismo, lo que provoca el incremento de apetito, que si no es controlado, puede desencadenar o aumentar la prevalencia de patologías como el sobrepeso y la obesidad. Por eso, es importante que los colombianos sean conscientes de la situación anómala actual que viven y busquen a su médico para evitar este tipo de complicaciones.
Después de más de 4 meses en casa, el cuerpo no ha realizado la misma actividad física que desarrollaba antes y en algunos casos, tampoco se ha alimentado de forma correcta. El sedentarismo, los domicilios, la comida ultra procesada y los productos que muchas veces no son los más adecuados para una correcta alimentación se han convertido en la regla en la cotidianidad de las personas que cada vez tienen menos tiempo para prestarle atención a su salud.
Según los últimos datos de la Encuesta de Situación Nutricional en Colombia (ENSIN) realizada en 2015, más de la mitad de la población colombiana sufre de sobrepeso y obesidad. En este sentido, el impacto psicológico de la cuarentena es relevante para no dejar que estas enfermedades empeoren o aumenten en la población en general.
Por eso la correcta alimentación juega un papel fundamental. “Cada persona tiene un requerimiento de energía y de nutrientes diferente, de allí radica la importancia del acompañamiento profesional para que se haga consciente de lo que necesita; y a esto, sumarle hábitos alimentarios saludables como: comer despacio, masticar bien, saber hasta cuándo comer e identificar qué tipo de alimentos están consumiendo para evitar el exceso de peso que puede derivar crónicamente en enfermedades tipo crónicas no transmisibles”, cuenta la nutricionista dietista Sandra Ivonne Pérez Sierra, docente de la Facultad de Ciencias de la Nutrición y los Alimentos de la universidad del CES.
Para evitar que la incertidumbre facilite la aparición de obesidad y sobrepeso en cuarentena es necesario alimentarse de manera más consciente.
“Para mantener una buena nutrición es necesario tener una dieta balanceada incluyendo los diversos grupos de alimentos en la cantidad adecuada (cereales, raíces, plátanos y tubérculos; frutas y verduras; lácteos y derivados; carnes y leguminosas secas; grasas y azúcares) sin exagerar de unos, especialmente de aquellos que son ultra procesados, ni prescindir de otros, como los frescos y naturales. Además, se aconseja realizar actividad física, mantener una buena hidratación y desarrollar actividades como pintar, leer o meditar que no dejen que la ansiedad o el estrés le pasen cuenta al peso. Hay que mantener un equilibrio”, comenta la nutricionista Pérez.
La correcta alimentación no debe seguir siendo un tema complejo para las personas. Además, no implica grandes gastos económicos. En este sentido, los correctos hábitos alimenticios, el desarrollo de otras actividades que ejerciten el aspecto emocional, la constante actividad física, entre otras prácticas, hacen parte del manejo integral para prevenir obesidad y sobrepeso, mitigan los efectos producidos por la crisis actual y mejoran la calidad de vida de los colombianos y su salud.
