Lo que debía ser una antesala de fiesta futbolera se vio empañada por la violencia en la tarde de este miércoles, 8 de abril. En Cartagena, un grupo de hinchas fue atacado brutalmente en las horas previas a un partido internacional, encendiendo nuevamente las alarmas por la seguridad en el fútbol.
El hecho se registró en inmediaciones del estadio Jaime Morón, donde seguidores del Junior de Barranquilla fueron sorprendidos por presuntos integrantes de una barra del Real Cartagena, en la previa del compromiso frente a Palmeiras por la Copa Libertadores.
Según testigos, el ataque fue directo y violento. En cuestión de segundos, la víctima fue rodeada y agredida, quedando lesionado a la altura de la cabeza mientras los responsables huían del lugar sin ser detenidos.

En medio de esta situación, el director de Tránsito, quien hacía parte del dispositivo de seguridad en la zona, intervino para auxiliar a uno de los aficionados heridos, facilitando su traslado y la atención de primeros auxilios.
A este hecho se suma otro episodio que agrava el panorama. El Universal conoció que, en cercanías al barrio Villa Rosita, buses que transportaban a hinchas del equipo ‘rojiblanco’ también fueron atacados con botellas y piedras, generando momentos de pánico entre los ocupantes.
Lo más preocupante es que no se trató de un hecho aislado. Desde horas antes, en redes sociales ya circulaban mensajes amenazantes entre barras, anticipando un escenario de confrontación que finalmente se materializó en las calles.
La situación ha generado indignación entre aficionados, quienes cuestionan las medidas de seguridad en eventos deportivos, especialmente en partidos de alto riesgo como este.
Cabe destacar que la Policía Nacional desplegó un amplio operativo de seguridad para el partido de Copa Libertadores que se juga este miércoles en el estadio Jaime Morón. El dispositivo cuenta con más de 600 uniformados, distribuidos en distintas fases para garantizar el orden antes, durante y después del encuentro.

