La aparente tranquilidad que se vivió en los primeros días de enero en Cartagena fue efímera. Las autoridades entregaron reportes satisfactorios en materia de seguridad y criminalidad en el puente de Reyes Magos, anunciando el pasado lunes 9 de enero que tras un año 2022 violento, el Corralito de Piedra llevaba seis días sin homicidios; sin embargo, ese mismo día, a eso de las 11 de la mañana, las balas volvieron a dejar una víctima mortal.

El nuevo objetivo de los sicarios fue Rony David De Arcos Rivera, de 22 años, un mototaxista al que mataron el día de su cumpleaños en una invasión de Arroz Barato y, además, le dejaron un panfleto amenazante que menciona a alias ‘Paty Paty’, recientemente capturado, y al ‘Gomelo’. Firmó su amenaza ‘La Oficina de la Costa’.
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Con este hecho se desató una racha de sicariatos que vuelve a encender las alarmas en Cartagena. Recordemos que en 2022 murieron bajo esta modalidad 224 personas.

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La preocupación es mucha porque entre la mañana del sábado y en lo que va del domingo fueron acribillados por pistoleros a sueldo cuatro personas. El sábado, que fue el más violento del fin de semana, balearon a las 6 de la mañana a Carlos José Naguib Rivas, en el sector Las Colinas de San Pedro Mártir. Murió sentado en la terraza de su casa.
Horas después, a las 3 de la tarde, en una calle de Ciudad Jardín, la víctima de los matones en moto fue Nyil Alexander Lugo Domínguez, de 28 años y natural de Barranquilla. Tres horas más tarde, en la entrada principal al barrio El Campestre, sicarios balearon a Fernando Augusto González Sánchez, de 33 años. El hombre fue atacado cuando conducía su moto, cayó al pavimento, fue auxiliado y llevado a un centro médico donde estuvo con vida por más de una hora, pero su salud se complicó y falleció.
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Como si fuera poca la sangre derramada, a las 9 de la noche la muerte se volvió a pasear por el barrio Nuevo Chile. A Adrián Julio Londoño, de 27 años, lo mataron sicarios cuando estaba sentado en una popular esquina. Cuentan que la víctima cayó al suelo y pidió auxilio mientras los asesinos escapaban, es así como vecinos lo llevaron al Hospital Universitario del Caribe, pero ya no tenía signos vitales.
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Mujer, entre las víctimas
Tras conocerse el homicidio de Rony en Arroz Barato, los cartageneros comenzaron a preguntarse qué es la llamada ‘Oficina de La Costa’, que le dejó al lado el panfleto amenazante contra los dos líderes del Clan del Golfo que operan en la ciudad.
Las autoridades comenzaron a realizar sus respectivas investigaciones y procedimientos para evitar otro ataque a bala, pero fue inútil porque el 11 de enero, a las 7 de la noche, los sicarios acabaron la vida de Laura Ortiz Ávila, de 31 años, en Las Palmeras.
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Y, al día siguiente, casi a la misma hora, otra persona murió a manos de sujetos en moto y muy bien armados en una esquina del barrio El Carmelo.
La muerte le llegó a Harold del Carmen Rodríguez Batista, de 36 años, conocido como ‘Marticela’.
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La Policía Metropolitana no ha hallado relación alguna en los últimos siete sicariatos ocurridos desde el pasado lunes 9 de enero. Tampoco ha dado declaraciones sobre la llamada ‘Oficina de la Costa’ y su supuesta llegada a la ciudad. Por el momento avanzan las investigaciones, pero no hay capturas.
Anotaciones
Aunque la Policía no entrega mayores detalles sobre estos crímenes, sí da información sobre las anotaciones judiciales de las víctimas.
De esa manera confirma que sobre Fernando González, asesinado en El Campestre, hay una hipótesis sobre ajuste de cuentas por líos del pasado.
De Adrián Julio, víctima en Nuevo Chile, confirma anotaciones judiciales por tráfico de estupefacientes y violencia intrafamiliar.
Carlos José Naguid, asesinado en San Pedro Mártir, y Laura Ortiz, víctima en Las Palmeras, también tenían anotaciones.
