Facetas


[Video] Caso del ‘Carmen I’: “He buscado a mi esposo de isla en isla”

Desde que el Carmen 1 desapareció en el Caribe, un mar de incertidumbre crece en las almas de las familias de sus diez tripulantes. Hoy tienen noticias nada alentadoras.

Tenía coronavirus. La peste había llegado a casa. Ese día, el último día que Tomasa Martínez Morales vio a su esposo, ella estaba enferma. “Así que él llegó y tenía que irse enseguida. Fue a llevarme un dinero, no pasó de la reja —saludó de lejos—, me preguntó cómo estaba. No alcancé a verle la cara bien, porque tenía el tapabocas. Cuando se iba, tuve un presentimiento (se señala su pecho) y quise llamarlo. Incluso grité: ¡Andrés!, pero ya él se había montado en el taxi. No alcancé a despedirme bien, cosa que me duele mucho, porque no pude tener esa última conversación con mi esposo”, relata Tomasa. (Lea aquí: El ‘Carmen I’ casi se hunde en su penúltimo viaje por el Caribe)

El capitán Andrés Vargas Tejada, nacido en la isla de San Andrés, comandaba un barco de carga y vivía en Panamá, pero comenzó enero con su embarcación averiada y en reparación. Así que, “para que no se quedara sin hacer nada”, el 18 de enero de 2021 se embarcó en el Carmen 1. Era otro navío de carga de la misma empresa para la que trabajaba, en el que cumpliría labores distintas, como estar al tanto de la papelería.

Lo próximo que Tomasa supo de su esposo, lamentablemente, la dejaría atónita, con una sensación terrible, con un nudo en la garganta imposible de desatar, por más que llore, grite o se lamente. Con una incertidumbre que, hasta el sol de hoy, no abandona su cuerpo.

El Carmen 1, de bandera boliviana, partió de Panamá rumbo a Puerto Nuevo, en la Alta Guajira, con mercancía de todo tipo. Emitió una señal de auxilio a unas 100 millas náuticas de Cartagena, recibida por la Estación de Control de Tráfico Marítimo y Fluvial San José. Llevaba 10 tripulantes, incluyendo a Andrés. Su última posición en aguas colombianas fue detectada a 60 millas náuticas (96,5 km) de Cartagena.

No llegó a su destino. Desapareció el 21 de enero de 2021.

De Isla en Isla...

“Empecé esa travesía —me cuenta Tomasa— a los 8 días de haberse desaparecido el barco. Viniendo desde Panamá a Colombia en lancha, peinando todas las islas de San Blas, también llegué hasta las costas de la frontera con Costa Rica”. Ella salió al mismo mar donde su esposo desapareció a buscar algún rastro de él o del barco. No lo pensó dos veces, no quedó de brazos cruzados y ha ido buscando un milagro o la fatal certeza de hallar, por lo menos, un cadáver. (Lea también: Desaparición del ‘Carmen I’: comienza investigación por siniestro marítimo)

No ha encontrado más que pistas sueltas. “Tengo ganas de seguir luchando y encontrar siquiera una prueba de lo que pasó. Han encontrado termos, tapas de ventiladores, carritos de niños, gorras, chancletas (que transportaba el barco), la Armada consiguió el transmisor de emergencia y la documentación de uno de los tripulantes. Ese barco llevaba una cantidad de mercancía que podía flotar pero no ha sido encontrada”, cuenta.

A pesar de que un buque de la Fuerza Naval del Caribe halló la radiobaliza -o transmisor de emergencia- flotando en altamar el 27 de enero, no se pudo ubicar a la embarcación.

En la exhaustiva búsqueda, además de los marinos y expertos de la Armada Nacional de Colombia, han intervenido otros cargueros y las autoridades de otros países.

[Video] Caso del ‘Carmen I’: “He buscado a mi esposo de isla en isla”

Tomasa Martínez ha buscado a su esposo por el litoral Caribe. //Foto: Óscar Díaz.

¿Usted encontró también un aro salvavidas del Carmen 1?

- Sí, hace 15 días me cuentan que había un salvavidas que habían encontrado en un pueblo llamado José Pobre (Colón- Panamá). Lo quise constatar y fui hasta el lugar, y sí, es cierto, estaba ahí, colgado en la fachada de una casa. Cuentan que un pescador lo encontró flotando, pero no pude hablar con ese pecador.

Destino: Cartagena

El último destino de Tomasa, quien afirma haber contado con el apoyo del dueño del Carmen 1, ha sido llegar Cartagena. Su propósito: obtener respuestas.

“Cuando en Colombia pasan cosas que se tratan de gente de alto prestigio, ahí sí todo el mundo los menciona y por qué aquí, en este caso, que se trata de la vida de diez personas, de diez familias, donde hay hijos, esposas, madres, padres, por qué este caso ha quedado en el olvido (...) Yo estoy muy afectada por todo esto, yo salí a buscar una respuesta a Cartagena (...) Hice esa travesía hasta acá buscando a mi esposo”, me menciona desde una sala del barrio Nuevo Bosque, donde se encuentra alojada por Yuranis Castellón, la esposa de Jonathan Villar Correa, el primer oficial que también iba en el Carmen 1.

“Mi esposo entró a trabajar con esa empresa el 2 de enero. Precisamente fue Andrés quien le dijo que si estaba disponible para hacer ese viaje y él respondió que sí (...) La última vez que hablé con mi esposo fue el 18 de enero, en una video llamada. Justamente él estaba en el timón pero, como había mala señal, seguimos hablando por textos. Todavía es la hora que no hay nada en concreto sobre lo que pasó”, precisa Yuranis. Me cuenta que, aparentemente, el Carmen 1 no estaría asegurado, que la persona que lo despachó desde Panamá y que debía estar al tanto de actualizar la documentación renunció y “desapareció”. Estos agravantes se suman al hecho de que en el viaje de ida (de Nuevo Puerto a Panamá) el barco casi zozobra y que a sus tripulantes les tocó achicar agua para que no se hundiera.

En el Carmen 1 iba el capitán Gustavo Méndez Quintero, los demás son colombianos: el primer oficial Jonathan Villar Correa; el contramaestre, Antonio Pushaina; el jefe de máquinas, Pablo Valdez González; los marinos Edgardo José Londoño García, Andrés José Vargas Tejada, William Fince Epinayu, Chiquito Epinayu y Alfredo Matta Urian; y el cocinero, Diógenes García Arrieta.

“Cada año era que mi papá venía a la casa. Le daban solo tres días de descanso y luego se regresaba al barco hasta el próximo diciembre. Lo más triste es que tuvo que partir el 2 de enero con la esperanza de que iba a volver en febrero, porque ya iba a ser su último viaje, estaba cansado de trabajar”, relata Angélica García, hija de Diógenes, el cocinero, un nativo de Bocachica. En un nuevo intento por no quedarse de brazos cruzados, los familiares de al menos ocho de los diez tripulantes de la embarcación se reunieron esta semana en Cartagena, dos meses después de la desaparición, dispuestos a protestar para pedir respuestas, tras un mes de “silencio” en el que no tuvieron más información. Sin embargo, han mencionado que una última noticia les ha caído como baldado de agua fría. (También le puede interesar: Hallan transmisor de emergencia del Carmen I)

“Lo seguiré buscando”

“Lo que me tiene incomoda es por qué, después de toda esta travesía que he hecho, para buscar a mi esposo, le pedimos respuestas a la Armada, que nos digan qué han encontrado. Después que yo hago ese viaje, que llego aquí, a Cartagena, ahí sí vienen a dar las respuestas, es que nos dicen que el barco naufragó y que todos los tripulantes se ahogaron y que no pudieron salir del barco”, asegura Tomasa y añade: “Deducen que el barco tuvo un accidente marítimo donde se volteó y se hundió y a los tripulantes no les dio tiempo de salvarse. La verdad, yo, hasta que no vea el cuerpo de mi esposo, no creo en nada de eso. Dios es el que tiene la última palabra”.

¿Qué piensa hacer ahora?

- Seguir buscando, estoy mirando las estrategias que haya que hacer para seguir buscando.

  NOTICIAS RECOMENDADAS