En el propósito de reducir la contaminación sonora en Cartagena, la Secretaría del Interior continúa con la campaña social 'Ahora sí, mi vecino amigo', que con sus mensajes de convivencia y reducción del ruido llegó ahora a la población de Pasacaballos.
Los funcionarios a cargo de esta tarea contra el ruido visitaron puerta a puerta 50 viviendas y 10 establecimientos comerciales del barrio Los Almendros de este corregimiento del sur de Cartagena (Lea: Cartagena no avanza en control al ruido).Fueron atendidas más de 350 personas en temas de convivencia, con atención psicosocial y de prevención a jóvenes en Pasacaballos, en una jornada integral de oferta institucional organizada por la Alcaldía Menor de la Localidad Industrial de la Bahía.De manera básica y elemental se impartieron conocimientos a la comunidad sobre los riesgos y consecuencias de los altos decibeles de ruido.Personal del Programa Jóvenes Íntegros, de la Secretaría del Interior, dialogó con las familias y los niños sobre las secuelas de consumir sustancias psicoactivas y se les brindó orientación preventiva para para evitar que ingresen a grupos ilegales (Lea: Con campañas contra el ruido buscan crear sentido de pertenencia).Con este tipo de acciones ya son más de 2.500 personas atendidas en Torices, San José de Los Campanos, Nelson Mandela, Almirante Colon, Nuevo Campestre, Blas de Lezo, Boston, Olaya, entre otros, con el fin de prevenir y fomentar la sana convivencia en Cartagena (Lea: Cartagena, enferma de ruido).En esta misión, personal de la Secretaría del Interior ha propagado entre la comunidad, indicaciones sobre los efectos negativos que producen los altos niveles de sonido en la salud humana, como son:
- Sordera momentánea o permanente.
- Interrupción de la conexión correcta entre el oído y el cerebro.
- Aumenta la posibilidad de problemas cardíacos.
- Interferencia en la comunicación verbal.
- Alteración del sueño, del descanso y el relajamiento
- Impide la concentración y genera estados que pueden facilitar la generación de enfermedades auditivas, de tipo nervioso y cardiovascular.
Vale anotar que el nivel de ruido que producen las busetas, buses y carros en Cartagena está en 35 decibeles por encima de lo permitido, y eso es lesivo para la salud humana.



