La instalación de señales de tránsito verticales en andenes del Centro Histórico de Cartagena sigue dando de qué hablar. Mientras que vecinos en San Diego, Getsemaní y la Matuna consideran que esta señalización “obstaculiza” el paso de peatones, otros ciudadanos alertan ante una posible violación al patrimonio. Lea: ¿Señales de tránsito verticales violan el patrimonio?
El Colectivo Somos Centro Histórico expresó su preocupación porque están mal instaladas y el contrato no fue socializado con las comunidades.
“No se tiene información clara si cuenta con concepto del comité técnico de patrimonio. Desde la JAC del barrio Getsemaní se impidió que continuaran con la instalación de estas señales en la Calle del Pedregal, pues cerraron el paso peatonal, situación que dificulta la movilidad de transeúntes e incluso pone en riesgo su vida”, declaró el colectivo.
En diálogo con El Universal, Janer Galván, director del Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT), le salió al paso a las críticas aclarando que desde su concepción, el contrato de señalización para el Centro Histórico sí tuvo en cuenta un diagnóstico previo.
“Para el proceso de señalización en el Centro Histórico se realizó un diagnóstico previo de las necesidades para la instalación de estos dispositivos tanto horizontales como verticales. Y se escogió el Centro porque aquí se requiere mayor seguridad en la circulación de vehículos y personas y además porque tenemos varias medidas de movilidad implementadas como los corredores peatonales culturales y regulación de estacionamiento”, señaló.
De acuerdo con el funcionario, antes de instalar y contratar la señalización vial se realizó una visita de campo que finalizó con un plan de señalización. Le puede interesar: ¿Señales de qué?
“Se hizo visita de campo, se realizó una inspección visual de los diferentes sitios y se elaboró un plano de señalización para la contratación del proceso”.
Aclaró que el diseño de la señalética y la ubicación de las mismas se formuló con base al Manual de Señalización Vial del Ministerio de Transporte, el cual “establece las especificaciones de dimensiones, distancias o medidas entre los bordes de la vía y las señales. Así como los elementos de soporte necesarios para su instalación”.

Galván reconoció que ante las quejas ciudadanas por la ubicación de algunas de estas señales de tránsito, el contratista procedió a realizar las modificaciones pertinentes.
“Hemos observado algunas situaciones que ameritan corregirse ya que hay señales que reducen la capacidad de circulación peatonal, partiendo de la base que el espacio público para la instalación de estas señales es bastante escaso. Pero ya estamos ajustando el diseño original de algunos puntos porque el contrato se encuentra vigente”.
El contrato de señalización vial para toda la ciudad tiene un valor de $854.465.000 y contempla la instalación de 145 señales de tránsito sólo en el Centro Histórico. Un total de 46 señales ya han sido instaladas en los sectores de Getsemaní, Centro y San Diego.
El contrato incluye además demarcación, zonas escolares y paso peatonales en diferentes puntos de la ciudad.
¿Hay afectación al patrimonio?
Janer Galván dejó claro que para contratar la señalización vial en el sector amurallado se tuvo en cuenta lo establecido en el Código Nacional de Tránsito y el Acuerdo 041 del año 2007 que establece lineamientos en materia de control, defensa y preservación del patrimonio en la ciudad.
Sin embargo, tras las críticas suscitadas presentaron el plan de señalización vial ante el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena de Indias (IPCC).
“Desde el DATT somos respetuosos y conocedores de la norma. Teniendo en cuenta que íbamos a instalar estas señales, realizamos visitas de campo y se observaron ejemplos en otras ciudades. Acudimos al Comité de Patrimonio y presentamos el plan de señalización del Centro Histórico y la proyección de las señales que hacen falta. El Comité nos entregó unas recomendaciones que acogimos y por eso estamos realizando los ajustes necesarios”, dijo el funcionario.
Y agregó “estamos en controles de verificación. Hacemos un llamado a la ciudadanía para que acudan a los mecanismos legales. Realizar modificaciones por cuenta propia trae sanciones”.

