Germán Mendoza, maestro de periodismo

08 de marzo de 2017 03:06 AM

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En 1995, Germán Mendoza Diago integró el equipo de periodistas que trabajó en la creación de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano.

Desde muy niño la pasión de Germán Mendoza Diago (Ciénaga de Oro, Córdoba, 1959), ha sido el periodismo y la literatura. A sus 18 años,  empezó a trabajar como periodista radial en 1977 en el Noticiero Todelar. Han transcurrido cuarenta años, y su pasión sigue intacta. Viene de una estirpe de periodistas singulares en la historia de la región y el país: su vocación se ha enriquecido con otras disciplinas como el cine, al que ha consagrado su mirada no solo como espectador y crítico,  sino como creador, porque  también se embarcó en la aventura de hacer cortometrajes. A él le debemos su visión y motivación en la consolidación de los cineclubes locales como el de la Universidad de Cartagena. Junto al cine, desarrolló en sus años juveniles la escritura de cuentos y poemas, y en otros instantes, el estudio minucioso de la filosofía zen, el arte chino, al que también dedicó tiempo en la elaboración de dibujos de bosques a mano alzada. Otra de sus pasiones ocultas ha sido la física, el estudio de las galaxias y el origen del universo. Pero también, su fascinación por el fútbol,  las nuevas tecnologías, la música popular del Caribe colombiano, y la lectura paciente de novelas universales. Germán es un hombre con una  sensibilidad por las artes, posee una erudición exquisita e integral, un conocimiento de la historia universal, y muy especialmente, por el origen de las guerras del Medio Oriente.

Muchos de sus cuentos y poemas, y sus críticas de cine aparecieron en el diario El Liberal, de Popayán, en donde fue redactor, editor y director encargado, y más tarde, en la  revista La Rueda, núcleo de creadores de esa ciudad que lo tuvo como uno de sus impulsadores. De aquellos años siempre guarda devoción por cada uno de sus amigos de La Rueda, y la cercanía con el poeta Giovanni Quessep.  Hay otra virtud adicional en Germán y es su profundo sentido del humor por encima de cualquier adversidad. Un humor templado de sabiduría y espiritualidad interior que le han permitido, encarar las dificultades de la existencia.

Con García Márquez
Germán Mendoza Diago integró en 1995, el equipo de periodistas que trabajó en la creación de la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, coordinado por el Premio Nobel de Literatura Gabriel García Márquez. Su crónica de cómo se filmó Quemada en Cartagena ganó el Premio Distrital de Periodismo “Pegaso de Oro”.

Estuvo al frente de la Reunión de Cancilleres de América Latina en la celebración de los 450 años de Cartagena, en 1983, en el cubrimiento de la Cumbre de los No Alineados de ese mismo año; fue el cronista de la visita del Papa Juan Pablo II a Cartagena en 1986; invitado por el BID y el gobierno de Alemania para cubrir la Asamblea del Banco Interamericano de Desarrollo, invitado por el gobierno de los Estados Unidos.Coordinó la Cumbre de las Américas en Cartagena, con la presencia del presidente de los Estados Unidos Barack Obama, y fue asistente en Nueva York al debate electoral estadounidense entre el presidente Barack Obama y el candidato Mitt Romney, en 2012. Participó en la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano en el taller de Reportería en situaciones de peligro, con Terry Anderson en 1995; Taller de Edición con Tomás Eloy Martínez en 1995;  Seminario Libertad de Prensa y protección de periodistas en Colombia, en 1995; Taller de editoriales, columnas y artículos de opinión: Experiencia y criterios en la escritura editorial, con Sergio Muñoz en 1997; Seminario Taller de Ediciones de domingo y fin de semana en 1999, entre otros. Ha sido jurado en el Festival Internacional de Cine de Cartagena en la sección oficial en 1990, en cortometraje y cine de Colombia, y vinculado desde hace tres décadas al diario El Universal, como jefe de redacción, editor general, subdirector y director encargado, entre otros.

Formador de juventudes
Como editor general de El Universal, Germán Mendoza ha sido maestro y formador de nuevas generaciones. Su temple es la de un sabio discreto, erudito, con un gran sentido del humor y una pasión irrenunciable por el periodismo. Ha sido un visionario del periodismo. Recuerdo aquella mañana del 11 de septiembre de 2001 en que reunió a toda la redacción para planear una edición especial sobre el horror que acababa de vivir la humanidad, con los atentados a las Torres Gemelas, principio de un sufrimiento que prolongaría la incertidumbre entre Occidente y Oriente. Muchas veces, se preguntaba cómo se enfocaría la información en caso que ocurriera el fallecimiento de un personaje de la política o la cultura en el mundo. Mucho antes de que existiera Wikipedia, era muy raro que alguien intentara anticiparse a los acontecimientos, y tuviera preparada una semblanza sobre un ser humano. Germán estaba preparado para los imprevistos. Y aquello comenzaba con un chiste surgido de un campesino sinuano: “Es que se está muriendo la gente que nunca se había muerto, y no es nada que se muera, sino el tiempo que dura muerto”. Y aquella gracia servía para delinear una señal en el camino. Años atrás, las salas de redacción eran una salita cálida en donde al atardecer se compartía un café conversado. Las mejores previsiones surgían muchas veces en la espontaneidad de esos encuentros. Más tarde, las salas de redacción parecían más una sala espacial que un cubículo de periodistas, más introvertidos, más solitarios.

Servicio Secreto y prostitutas

Tal vez la mejor crónica de los 11 agentes del Servicio Secreto de Estados Unidos que resultaron involucrados en un escándalo con prostitutas en Cartagena, la escribió Germán Mendoza en ese abril de 2012.

“La agencia noticiosa Associated Press asegura que el legislador Peter King les había informado que los agentes “llevaron mujeres a sus cuartos de hotel”, días antes del arribo de Obama.

“Algunos parece que fueron expresamente a buscar prostitutas y otros terminaron compartiendo con ellas”, dijo el funcionario citado por The New York Times. Era el mayor escándalo en la historia del Servicio Secreto.

Libro de crónicas

El diario El Universal publicó en 2015, el libro “La vida, una crónica fuera de serie”, de Germán Mendoza Diago, que reúne doce de sus crónicas seleccionadas.En estas crónicas sale a flote el alma nostálgica de Germán y su vivencia en el barrio San Diego, sus recuerdos del Teatro Padilla a cielo abierto, los boleros de amor que se escuchaba en los años setenta. Pero además descubrimos la versatilidad del narrador para contar historias como la crónica  inolvidable del líder palestino Yasser Arafat.
 

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