Está listo y motivado, trabajando con disciplina, como ha sido siempre. Es un tipo de retos, no le da miedo exigirse al máximo, tiene su norte bien trazado y confía en seguir lanzando strikes y sacando outs en las Grandes Ligas.
Es un lanzador de alto nivel, por algo estuvo en la Gran Carpa durante 11 temporadas. En 2023, Julio Teherán no hizo presencia en el mejor show de béisbol en el mundo, pero se propuso regresar y así lo hizo. Lea aquí: ¿Por qué Julio Teherán será un hincha más de Colombia en el Clásico Mundial?
De niño jugaba con una manilla de cartón en las polvorientas calles del barrio Olaya Herrera, en donde era difícil salir adelante. Sin embargo, Julio se propuso ser un grande en el béisbol y venció todos los obstáculos, gracias a su talento, trabajo y perseverancia.
Ha pasado mucho tiempo desde ese momento en el que dio el salto a la Gran Carpa en 2011 con los Bravos de Atlanta, en donde fue figura y lanzador estelar.
A sus 32 años, Teherán está lanzando strike, moviendo la bola, escondiéndola, convirtiéndose en el verdugo de muchos toleteros. Este año tiene un nuevo reto.
“Nueva estación, nuevas metas”, escribió Julio Teherán, en una publicación en Instagram, en la que posaba con el uniforme del equipo que le dio la oportunidad de regresar a las Grandes Ligas.
Inmediatamente comenzaron a dispararse los Me Gusta en su cuenta y los comentarios alentándole para que tenga una excelente campaña.
Julio respira profundo, toma un nuevo aire y le apunta a seguir figurando en este certamen, en el que actúan los mejores peloteros del planeta.

Firmó un contrato de Ligas Menores con invitación a los Spring Training de los Padres de San Diego, en donde espera ganarse un puesto.
El año anterior, Teherán lanzó en la Liga del Atlántico con el equipo de Staten Island Ferryhawks, donde registró Era de 1.61 en 33 entradas. También estuvo con Leones de Monterrey en la Liga de Béisbol de México y luego vistió los colores de Toros del Este en la Liga de República Dominicana, donde le fue muy bien.
No baja los brazos y va por más. Sí. Él siempre va por más. ¡Éxitos para el Caballo de Olaya!
