El delantero colombiano del Betis Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández, autor de un gol, señaló tras la victoria de su equipo a domicilio ante el Villarreal por 1-2 que, pese al triunfo, deben mejorar y corregir algunos aspectos, ya que aseguró que desperdiciaron muchas ocasiones en el segundo tiempo.
“La auto exigencia de este equipo no nos permite irnos tan contentos esta noche, aunque el Villarreal es un rival directo en la pelea por Europa pero tuvimos tres o cuatro muy claras, yo en concreto dos, que tuvieron que ser gol. Corregir desde la victoria es lo mejor que te puede pasar y seguimos”, señaló en declaraciones a Movistar. Lea: Argentina prepara tres amistosos después del Mundial y la salida de Messi
“Hay que darle mucho mérito a la defensa, la seguridad defensiva hoy fue enorme con jugadores en frente de mucha calidad y no nos llegaron en la segunda parte. Lo importante es pensar en el siguiente mejorar y tres puntos más que es un camino casi perfecto”, añadió. El goleador colombiano apuntó sobre la gran arranque de temporada del Betis que se o toman con calma.
“La gente se ilusiona con este equipo y aunque vendrán momentos difíciles, la unión y la honestidad del trabajo no se reemplaza aquí y seguiremos por este camino”, concluyó.
El conjunto castellonense se adelantó en el marcador en el primer tiempo por medio de Gerard Moreno, pero tras el empate bético se desmoronó por completo y quedó a merced del equipo sevillano, que desperdició la oportunidad en la segunda parte de haber logrado un marcador mucho más abultado.
El Cucho Hernández igualó las acciones al minuto 39 y su compañero brasilero Natan selló el triunfo a los 43.
El otro colombiano Nelson Deossa ingresó al minuto 67 y tuvo varias intervenciones ofensivas con el Betis. Lea: Las palabras de Kimi Antonelli tras su inmensa ventaja en la tabla de la F1
Un buen partido
Villarreal y Real Betis, dos equipos en dinámicas opuestas, ofrecieron una primera parte trepidante, repleta de ataques, ocasiones y alternativas. A pesar de que ambos conjuntos cuentan con jugadores de peso en el centro del campo, el partido transitó de un área a otra a un ritmo altísimo, convirtiéndose por momentos en un intercambio de golpes.