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De ser el gordito de la clase a campeón de la NBA, la historia de Jokic

Los Nuggets de Denver se consagraron campeones de la NBA con el serbio como gran figura. Esta es su historia.

EL COLOMBIANO

14 de junio de 2023 10:39 AM

Nikola Jokic es un personaje frío, sencillo, diferente, aparentemente desinteresado por casi todo. No le gusta estar bajo los focos de los medios de comunicación. Tampoco protagonizar escándalos, estar en las portadas de las revistas de farándula, ser un referente de moda o el rostro de marcas que promueven la vida sana o el “fitness”. “El joker”, como se le conoce, rechaza todo eso.

Por el contrario, prefiere no llamar la atención, estar aislado con su familia, tratar de ser anónimo: le gusta ser alguien más y eso lo hace diferentes al resto de estrellas que ha tenido la NBA. Sin embargo, para el basquetbolista serbio de 28 años, es difícil pasar desapercibido, ser “invisible”. Video: el nuevo fichaje estrella del Real Madrid está lesionado

Primero porque mide 2,11 metros, es un tipo fornido que pesa más de 130 kilos, blanco como la nieve, tiene el cabello liso, corto, rubio y una barba escasa que adorna su rostro pálido y le da un aire de profundidad a sus ojos azules. Eso lo convierte en un tipo que llama la atención en las calles.

Su cara, con expresión de seriedad, de neutralidad asesina en la mirada y con la boca siempre cerrada o máximo con una sonrisa tímida, apareció en todos los pósters de publicidad en los que la NBA promocionó las finales nacionales entre los Denver Nuggets –su equipo– y los Miami Heat que se terminaron el lunes, cuando el quinteto en el que juega Jokic ganó, jugando de local, su cuarto partido de la serie y consiguió el primer título de su historia en la máxima categoría del baloncesto gringo. Campeona olímpica murió por problemas en embarazo

Un chico poco atlético

Ya sabemos que Jokic es alto. Siempre lo fue. Cuando estaba en el colegio tenía más talla que sus compañeros de la escuela en la que estudió en Sombor, la pequeña ciudad del norte de Serbia en la que nació, creció y a la que sueña con volver a vivir cuando termine su recorrido por la NBA.

Sin embargo, Jokic nunca fue un deportista de apariencia atlética. Aún hoy, que tiene en su estantería los premios al jugador más valioso de la temporada regular de la NBA en 2021 y 2022; así como el galardón del MVP de las finales de 2023, sigue sin serlo.

Por el contrario, cuando está fuera de las canchas parece más un ingeniero de sistemas, un ‘gamer’, un doctor en física egresado de alguna universidad como Harvard, por decir algo, más que el mejor jugador de las finales de liga de baloncesto más importante del mundo. Las palabras de Nikola Jokic, el mejor jugador de baloncesto en la actualidad

Eso tal vez es un rezago de su infancia. Cuando era niño, Jokic tuvo sobrepeso. Cómo no lo iba a tener si se tomaba tres litros de gaseosa por día –por fortuna no tiene problemas de azúcar– y comía chucherías como papas fritas o paquetes de galletas.

“Me gustaban algunas clases pero no me gustaban las actividades físicas. Era más alto que los demás y también más gordo. No podía hacer ni una flexión”, dijo el basquetbolista a la agencia AFP, que a sus 28 años ganó su primer anillo de la NBA (la misma edad que tenía Michael Jordan cuando lo consiguió en la temporada 1991 con los Bulls de Chicago).

Pero el sobrepeso de Jokic y la falta de gusto por hacer deporte se acabó en su adolescencia. Primero, el serbio practicó waterpolo. Después jugó voleibol, aprovechando su estatura. Finalmente, encontró el baloncesto, que se convirtió en su segunda pasión más grande: la pelota naranja no pudo desbancar su amor por los caballos, que es la cosa que más lo apasiona en el mundo.

No pensó vivir este sueño

“Nunca pensé que jugaría en la NBA cuando empecé en mi casa”, dijo el serbio, con una mezcla entre seriedad, timidez y alegría, cuando ganó el MVP de la temporada 2021.

Cuando se tomó el baloncesto en serio, Jokic empezó a destacarse. Aunque era lento para moverse, siempre tuvo buena técnica, lanzaba bien y defendía con gallardía. Su estatura fue su arma principal. A los 17 años firmó con el KK Mega Basket, un equipo de Belgrado, la capital de Serbia.

Su estilo de juego llamó la atención de los cazatalentos de la NBA, quienes lo incluyeron en el Draft que se realizó el 26 de junio de 2014. Jokic era bueno, pero su nombre no estaba entre los jugadores más apetecidos por los equipos. ¡Pone los números!: Giovanni Urshela, un pelotero especial que rinde mucho

Lo eligieron en el puesto 41. Los Denver Nuggets se quedaron con sus servicios. En la transmisión de televisión no quedó el registro de la elección porque pasaron un comercial. Cuando el equipo de Colorado lo seleccionó, Jokic estaba durmiendo en su casa. Apenas se enteró al otro día, cuando su hermano –que ahora vive con él, su esposa y su hija– le avisó emocionado. Nikola estaba tranquilo, como siempre.

Al final, con la paciencia que lo caracteriza tanto dentro como fuera de la cancha y tratando de estar lejos de los focos de los medios de comunicación, Jokic se consolidó como uno de los mejores jugadores de baloncesto del mundo. Ahora, gracias a sus buenas actuaciones, mucho lo consideran el nuevo Michael Jordan. Él, tímido, frío, desinteresado como es, tal vez solo prefiere seguir siendo alguien anónimo.

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