Sabíamos, mínimo intuimos que del 2022 al 2026 escándalo tras escándalo, era una cascada anestésica, se iban tapando onerosas deudas y rompiendo el orden fiscal. Despertamos con la resaca de un déficit y unas deudas leoninas contra el Estado colombiano. Y, ‘quien venga atrás arree’, como dice el provinciano, de la noche oscura con sus cuentas alegres. Como dijo Cantinflas en una de sus múltiples y sabias reflexiones, “debe, haber, pero no hay”, el libro columnario ‘Debe, Haber y Saldo’. Esto para quienes no conocieron los libros de contabilidad, solo el Excel de hoy. De la parranda solo quedan las cuentas por pagar, con la gravedad de que el abismo es mucho mayor de lo que pensaban los expertos; pues ya comenzó la discusión del presupuesto en el Congreso de la República y se escuchan voces altisonantes. Mi percepción y propuesta como ciudadano del común es que, haya ganado o no el candidato de nuestra preferencia, está de por medio el país, y el 15 de septiembre debe haber una aprobación del presupuesto.
El 2027 se viene con momentos de fuertes presiones económicas y políticas, cada ciudadano debe poner de sí lo mejor, seguir trabajando y dando la milla extra, no hay de otra, ¡el próximo año el déficit está rozando los dos dígitos! En nuestra nación se tendrán que tomar decisiones gústenle a quien le guste y a quien no, pero eso de tener frenando el país con tantos días de fiestas, puentes y con menos horas laborales, costos de nóminas gravosas, producción deficitaria debería poner a pensar a más de uno.
Seguimos dependiendo de pocos productos de materia prima de exportación y uno que otro producto no tradicional. Cada colombiano debe aprender a generar valor en el balance económico del Estado. Al gobernante recordarle lo que me comentaba el general Fredy Padilla en días pasados: un concepto atribuido al ‘Libertador’ Simón Bolívar, como un elemento esencial en la acertada toma de decisiones de un General: “Solo es amigo del gobernante quien le dice la verdad y procura su acierto”. En estos momentos de la patria, comunicar resultados es importante, pero recordarle a cada uno su valor especifico en la sociedad, cada vida, familia y trabajo es tan importante como los golpes a los criminales, que son victorias que dicen ‘el delito no paga’; que además los corruptos sientan que pronto también caerán, pero sin espectáculos. Que el trabajador honesto que se levanta cada día sepa que su trabajo vale, son cuatro años para sentar las bases de un país a futuro, pues amarrémonos los pantalones todos.

Cartagena no debe volver a equivocarse
Reynaldo Martínez EmilianiNo más renders, más resultados; no más promesas, hechos. Que cada uno reciba lo justo, los congresistas trabajen y dejen trabajar. Que en manos de ellos está que pasen las leyes sociales que el pueblo necesita.
W. Ospina: “Hay que reindustrializar, modernizar reconciliar el país”. Colombia debe reinventarse para salir de la pobreza, ser creativos y generar fuentes de ingresos contributivos.
