La economía del Caribe colombiano registró un crecimiento anual positivo durante el segundo trimestre de 2026; sin embargo, ese avance no fue homogéneo: por un lado, los hogares mantuvieron su ritmo de consumo; por el otro, algunas actividades productivas siguieron cayendo.
El comercio volvió a ser uno de los principales soportes del crecimiento económico regional. Los vehículos, las motocicletas y los bienes durables lideraron las ventas. Por su parte, el gasto en cultura y entretenimiento también creció, impulsado por el Campeonato Mundial de Fútbol. De igual forma, el transporte mantuvo una dinámica favorable, impulsado por el aumento de la carga movilizada por vía terrestre y aérea.
La minería también contribuyó al avance económico regional, gracias al aumento en la extracción de carbón. Este resultado obedeció, en parte, a una base de comparación baja tras los problemas operativos que afectaron la actividad durante el segundo trimestre del año anterior. Asimismo, el carbón se posicionó como una alternativa relevante ante la volatilidad de los precios internacionales de otros combustibles.
En el sector agropecuario, la mayor oferta de ganado favoreció el sacrificio de ganado vacuno y porcino. En contraste, el déficit de lluvias redujo el abastecimiento de frutas y hortalizas, y afectó la producción de palma. Además, las altas temperaturas y la menor disponibilidad de forrajes limitaron el acopio de leche.
Aunque el balance general de la economía regional fue positivo, algunas actividades continuaron debilitándose. La construcción retrocedió por la menor área destinada a vivienda y bodegas, junto con la caída en las ventas de VIS y no VIS. La producción manufacturera, por su parte, registró descenso, debido a las restricciones en el suministro de materias primas y la débil demanda externa.
El dinamismo del consumo coexistió con presiones inflacionarias y un mercado laboral menos favorable. En particular, el costo de vida continuó aumentando, principalmente por el encarecimiento de los alimentos y el alojamiento; a su vez, el mercado laboral se enfrentó a un aumento de la tasa de desempleo.
En síntesis, el segundo trimestre dejó un balance positivo, aunque desigual para la economía del Caribe. El consumo, el transporte y el carbón aportaron al crecimiento, mientras la construcción, la industria y parte del agro enfrentaron dificultades. Consolidar una mejor dinámica dependerá de que el impulso se extienda hacia más actividades productivas y permita un crecimiento regional más equilibrado.
Mayores detalles sobre la economía Caribe pueden ser consultados en el Boletín Económico Regional del cuarto trimestre, disponible en el portal del Banco de la República, www.banrep.gov.co

