La expansión de la gobernanza criminal en Colombia está redefiniendo las estructuras del Estado en múltiples territorios del país. Así lo advirtió el economista e investigador social Luis Jorge Garay Salamanca durante una entrevista previa a su conferencia en la Universidad de Cartagena.
Garay Salamanca estará mañana 21 de marzo en el Claustro de La Merced, a las 9:30 a .m., en las que analizará el fenómeno de la hibridación entre crimen organizado e institucionalidad. La entrada es gratuita y disponible para todo tipo de público.
Garay, uno de los principales estudiosos de las dinámicas entre ilegalidad y Estado en Colombia, explicó que el país enfrenta un proceso complejo en el que las estructuras criminales han evolucionado más allá de organizaciones aisladas.
“En la medida en que la criminalidad avanza y se complejiza, ya no hablamos solo de delincuentes ‘puros’, sino de estructuras que incluyen agentes legales y lo que denominamos agentes grises”, señaló. Lea también: Esta es la ayuda que llegó para las comunidades indígenas del Magdalena
Estos últimos, explicó, operan en la frontera entre la legalidad y la ilegalidad, utilizando su posición formal para favorecer intereses criminales.
El también ingeniero industrial, señaló que esta combinación de actores permite a las organizaciones ilegales ampliar su alcance y penetrar sectores estratégicos tanto del Estado como del ámbito privado.
“Se trata de redes que logran intervenir, cooptar y permear instituciones de muy variada índole, lo que les da una capacidad de influencia determinante en ciertos territorios”, afirmó.
¿Qué es un Estado hibrido? Luis Jorge Garay explicó
Uno de los puntos más críticos del análisis es el diagnóstico territorial. Según los estudios preliminares citados por Garay, entre el 20 % y el 30 % de los municipios del país presentan algún grado de hibridación criminal-institucional.
“Son territorios o municipios donde no hay un Estado de derecho consolidado, nunca lo ha habido, y con la interferencia, cooptación y captura institucional del poder criminal se está transitando hacia la construcción de un nuevo tipo de Estado”, explicó el economista.
Enfatizó que este fenómeno no es homogéneo en todo el país. Mientras algunas regiones mantienen niveles relativamente sólidos de institucionalidad, otras enfrentan graves debilidades. “En nuestro caso directo, estamos viendo zonas de Nariño, Cauca y Putumayo, donde son zonas cocaleras”, afirmó Garay Salamanca.
Y agregó: “Hay barrios en Bogotá donde después de las 3 o 4 de la tarde la vida comunitaria desaparece porque nadie garantiza la seguridad. Eso refleja un Estado de derecho fallido en esos espacios”, afirmó, basándose en estudios sobre población desplazada.
Un llamado a la conciencia y la acción
De cara a su conferencia, Garay Salamanca expresó que su principal objetivo es generar conciencia sobre la gravedad de la situación. “Espero, en confluencia con los trabajos que viene haciendo la Universidad y los equipos académicos, generar una concienciación sobre una realidad dolorosa, pero real, de lo que está ocurriendo en ciertos territorios del país”, indicó.
El académico espera que estos espacios sirvan para impulsar una movilización de distintos sectores sociales y promover estrategias de transición hacia un verdadero Estado Social de Derecho. Le puede interesar: Indepaz alerta: cada 48 horas un menor es reclutado por grupos armados en Colombia
Aunque descartó que Colombia esté cerca de convertirse completamente en un Estado híbrido, sí advirtió que el avance de este fenómeno representa un riesgo significativo que requiere atención urgente.
“Se necesita una estrategia de desarrollo humano integral y de dignidad humana territorial, que complemente una política de seguridad más amplia, comprensiva e integral, no solo en su dimensión militar”, concluyó Garay Salamanca.
