Hoy se cumplen 266 años del nacimiento de James Parkinson, neurólogo y paleontólogo británico que describió por primera vez (en 1817) la enfermedad que lleva su apellido y que aún en nuestros tiempos representa un desafío para quienes la padecen y para su entorno familiar. En honor al doctor James, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estableció el 11 de abril como una fecha para conmemorar el Día Mundial del Párkinson.
Esta es una patología neurodegenerativa, crónica e invalidante, que afecta a más de 220.000 personas en Colombia y a más de 7 millones de personas en todo el planeta. Se trata de la segunda enfermedad neurogenerativa con mayor prevalencia en el mundo, después del alzhéimer, según la Asociación Colombiana de Neurología. Se estima que en 2040 el párkinson superará los 12 millones de personas afectadas en el planeta.
Expertos explican que el párkinson ocurre cuando las células nerviosas (neuronas) no producen suficiente cantidad de una sustancia química conocida como dopamina (uno de los muchos neurotransmisores que utilizan las neuronas para comunicarse entre ellas; tiene múltiples funciones, entre ellas coordinar ciertos movimientos musculares). (Le puede interesar: Cuatro síntomas prematuros que podrían anunciar la llegada del Parkinson)
Se desconoce la causa exacta del párkinson, pues, aunque algunos casos son hereditarios y se pueden deber a mutaciones genéticas específicas, la mayoría son esporádicos. Se cree entonces que esta enfermedad probablemente es el resultado de una combinación de susceptibilidad genética y exposición a uno o más factores ambientales desconocidos que desencadenan la enfermedad.
Sobre los síntomas:
Los síntomas comienzan lentamente, en general, en un lado del cuerpo y luego afectan ambos lados. Algunos son: temblor en las manos, los brazos, las piernas, la mandíbula y la cara; rigidez en los brazos, las piernas y el tronco; lentitud de los movimientos y problemas de equilibrio y coordinación. (Lea aquí: Chilenos crean dispositivo para eliminar temblores en párkinson)
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) explica que existen otros síntomas, tal vez no tan conocidos como los motores, asociados a esta enfermedad:
1. Hiposmia (disminución del olfato), movimientos oculares rápidos, alteraciones en el patrón del sueño, cambios de personalidad.
2. Depresión. Este es un problema común y puede aparecer en las primeras etapas de la enfermedad, aún antes de que se noten otros síntomas.
3. Cambios emocionales. Algunas personas con párkinson se vuelven miedosas e inseguras mientras que otras se vuelven irritables o atípicamente pesimistas.
4. Dificultad para tragar y masticar. Los músculos que se usan para tragar podrían funcionar con menor eficiencia en las etapas tardías de la enfermedad. Los alimentos y la saliva podrían acumularse en la boca y el fondo de la garganta, lo que podría ocasionar ahogo o babeo.
5. Cambios en el habla. Cerca de la mitad de las personas con la enfermedad de Parkinson tiene dificultades para hablar. Estos problemas se suelen caracterizar por hablar en una voz muy bajita o en un tono monótono.
6. Problemas urinarios o de estreñimiento. Algunas personas con la enfermedad de Parkinson pueden tener problemas con la vejiga y el intestino. Estos problemas se deben al funcionamiento incorrecto del sistema nervioso autónomo, que se encarga de regular la actividad del músculo liso.
7. Problemas de la piel. En la enfermedad de Parkinson, la piel de la cara se puede volver grasosa, particularmente la frente y los lados de la nariz. El cuero cabelludo también puede volverse grasoso y producir caspa. En otros casos, la piel puede volverse muy seca.
8. Demencia u otros problemas cognitivos. Algunas personas con enfermedad de Parkinson pueden presentar problemas en la memoria y pensamiento lento.
9. Hipotensión ortostática. Se trata de una caída súbita de la presión arterial que se produce cuando una persona se pone de pie de una posición acostada o sentada. Puede causar vértigo, mareos y, en casos extremos, pérdida del equilibrio o desmayo.
10. Calambres musculares y distonía (contracciones musculares involuntarias). La rigidez y falta de movimiento normal a menudo causan calambres musculares, especialmente en las piernas y los dedos de los pies.
11. Dolor. Muchas personas con la enfermedad de Parkinson tienen dolor de los músculos y las articulaciones debido a la rigidez y a las posturas anormales a menudo asociadas con la enfermedad.
12. Disfunción sexual. Esta afección puede causar disfunción sexual debido a sus efectos sobre las señales nerviosas del cerebro.
